Acusan al papa de ser “marxista”

CIUDAD DEL VATICANO, 9 diciembre 2013 (AFP) – Tradicionalistas estadounidenses acusaron al papa Francisco de ser marxista aunque algunos expertos desmienten esta especulación sobre las ideas del pontífice argentino, a quien consideran racional según su doctrina dentro de la Iglesia.

También lo acusan de defender el neosocialismo según declaró un comentarista del canal conservador Fox, Stuart Varney.

El pontífice criticó la dictadura de la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano y la cultura del descarte, que margina a pueblos enteros, conforme a sus exhortaciones publicadas el pasado mes bajo el nombre “Evangelii gaudium”.

Sin preconizar la revolución ni hablar de marxismo, el pontífice habló con claridad, afirmando: “Estoy lejos de proponer un populismo irresponsable, pero la economía ya no puede recurrir a remedios que son un nuevo veneno, como cuando se pretende aumentar la rentabilidad reduciendo el mercado laboral y creando así nuevos excluidos”.

Estas declaraciones, tras denunciar el papa “la mundialización de la indiferencia” en la isla siciliana de Lampedusa, en solidaridad con los cientos de inmigrantes ilegales que atraviesan en barcazas el Mediterráneo, llevó en Estados Unidos a Rush Limbaugh, locutor de radio conservador a calificar las declaraciones del papa de “marxismo puro”.

Críticas constructivas

La conservadora conferencia de obispos católicos saludó las declaraciones del papa. Así, el obispo David L. Ricken estimó que era el “ejemplo vivo de la nueva evangelización”.

Hippolyte Simon, arzobispo de la ciudad francesa de Clermont Ferrand (centro), también estimó que Francisco se mantiene “fiel a la más clásica doctrina social de la Iglesia, o sea que el mercado no puede bastar para hacerse cargo del bien común. El Estado tiene que participar en esta tarea”, agregó.

Simon recordó la célebre frase del obispo brasileño Helder Camara, quien había declarado: “Cuando doy alimento a los pobres me llaman santo. Cuando pregunto por qué son pobres, me llaman comunista”.

Ya el último papa del siglo XIX, León XIII, había criticado las desigualdades sociales y la injusticias del capitalismo. Luego, el papa Pío XI “habló de imperialismo internacional del dinero, tras la crisis de 1929”, recordó el experto en temas vaticanos del diario italiano La Stampa, Andrea Tornielli, en declaraciones a la AFP.

Para Marco Politi, del diario de izquierda Il Fatto Quotidiano, considerar marxista a Francisco es “ridículo”. El papa está “en plena sintonía con Benedicto XVI y Juan Pablo II”, estimó.

“En realidad, su denuncia de las crecientes desigualdades revela la resistencia encarnizada de quienes no aceptan que la economía y el sistema financiero tengan que adaptarse” a reglas que tomen en cuenta la realidad social, agregó.

Para sus biógrafos, el papa argentino no es marxista, sino todo lo contrario, ya que, sin ser un ultraconservador, se enfrentó con sacerdotes jesuitas tentados por el marxismo. Frente a la teología de la liberación, el hoy papa propuso en los años 70 una “teología del pueblo” que no era marxista.

Acusaciones

Un miembro del “Tea Party”, Jonathon Moseley, consideró necesario aclarar que “Jesús era un capitalista que preconizaba la responsabilidad personal y no un socialista”.

Al parecer quienes acusan al papa no les sorprenden dichas críticas ya que consideran que estas vienen de ambientes que han transformado al cristianismo en una ideología que sirve para justificar ciertas políticas. Éstos explican además que (…) Jesús era capitalista.

Redacción

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