Consejos para que logres tus metas en el 2014

Ya el año 2013 está agonizando y como cada diciembre, muchas personas se proponen metas y nuevos proyectos, aprovechando que el 1 de enero parece reavivar el entusiasmo y la determinación de las personas. Por eso, abundan las “resoluciones de nuevo año”.

Aunque siempre es bueno planificar el futuro, nunca podemos perder de vista que nuestras metas tienen que ser realistas y adecuadas para cada situación. Llegar a diciembre con 100 libras de más y proponerse eliminarlas “antes del verano” por lo general será una meta fracasada. Otro error común es plantearnos metas que no dependen enteramente de nuestras aptitudes o actitudes, como decir que para fin del año venidero tendremos la pareja soñada con la cual compartir las fiestas.

Además de estas metas personales, muchas personas se abocan a planificar proyectos (laborales, académicos, familiares) en los que hay que involucrar muchos componentes. Planificar un proyecto es bastante más complejo, pero a la vez mucho más gratificante. Aquí te ofrecemos algunos consejos para que, al planificar tu nuevo proyecto, aumentes tus posibilidades de que lo consigas.

No hables demasiado antes de empezar

La mejor manera de iniciar un proyecto es en silencio. No anuncies tus planes antes de hacer alguna zapata. Muchas veces, si te pones a contar tus proyectos antes de tomar acciones concretas en dirección de materializarlos, podrías caer en la ilusión de que “estás haciendo progreso” cuando realmente no has hecho nada aún. Esa ilusión es dañina porque te hace sentir cómodo y puede jugar en tu contra. Mejor es que realices los primeros pasos sin hablar demasiado y cuando ya tengas terreno sólido sobre el que puedas hablar con base, entonces entras a contarlo.

Escribe tus propósitos

Cuando escribes tus metas (preferiblemente manuscritas) se realiza un ejercicio de apropiación en tu psique. Se ha comprobado que quienes acostumbran a escribir sus objetivos incrementan sus posibilidades de alcanzarlos.

Comparte tus planes con un amigo de confianza

Cuando estés armando tu proyecto, no es mala idea que compartas tus planes con un amigo de plena confianza. Esto fomenta el intercambio sano de ideas y coloca sobre ti una especie de “presión” pues tu amigo estará pendiente de que trabajes por tus planes.

Semanalmente comparte tus avances

En esa misma tesitura, cuando compartes regularmente con alguien de tu confianza sobre lo que has logrado en tu proyecto,  pues así incrementarás la probabilidad de que te den retroalimentación positiva y que pueda sugerirte algunas mejoras que no estés considerando.

Mientras más específico, mejor

Estudios indican que ser muy detallado cuando nos planteamos proyectos puede significar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Utiliza frases medibles y comparables para construir tus metas, no temas ser extremadamente específico cuando te propongas cosas. Es más realista una meta que diga “Quiero reducir mi deuda con los bancos en un 15% de mi deuda actual hacia finales del año” que decir “quiero salir de deudas”.

Pero ten cuidado con las exageraciones

Ser específico es ideal, pero procura no ser exagerado. No te plantees de golpe y porrazo que vas a leer 100 páginas de un libro todos los días si no estás leyendo nada. Tampoco seas demasiado flojo. No te propongas “trabajar duro cada día” pues eso ya debes hacerlo siempre y no es cuantificable.

Enfócate en los avances que logres

La retroalimentación positiva tiene un efecto muy favorable hacia la consecución de tus metas, de manera que si te enfocas en tus logros más que en las dificultades, incrementas las posibilidades de tener éxito en lo que te propongas. Solo ten cuidado de no ignorar los peligros.

No te des recompensas dañinas

Pasa mucho que las personas en una dieta estricta se alegran mucho cuando ven progresos en sus cuerpos y para “celebrar” se dan un tremendo atracón que les estropea todo lo que con esfuerzo alcanzaron. De igual manera sucede con quienes se plantean metas de ahorro, que al alcanzar sumas interesantes las destinan a fines que no estaban contemplados.

Crea un incentivo monetario

Una forma interesante de motivarte a lograr tus planes es crear un “premio” que te otorgarás cuando alcances una meta o una etapa importante. Estudios indican que personas sometidas a regímenes para bajar de peso se esforzaron más en lograr sus metas cuando se les prometió una suma de dinero como recompensa. La mejor idea es hacer una apuesta sencilla con un amigo, algo como “Guárdame este dinero. Si bajo 20 libras antes de mi cumpleaños, me lo devuelves. Si no lo logro, te puedes quedar con todo”. Eso te motivará más.

No te aloques

Estos consejos te ayudarán mucho pero no debes intentar alcanzarlo todo de golpe. La mejor manera de alcanzar metas es convertir los pasos en hábitos y ello toma tiempo. Sé prudente en no forzarte a cosas más allá de lo que puedes conseguir y sobre todo, sé realista.

¡Empieza el 2014 con buen pie!

Darío Martínez Batlle

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