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La corona de Adviento: Un clásico de Navidad

La corona de Adviento: Un clásico de Navidad

Cada Navidad surgen mil ideas nuevas de decoración que pueden hacerse en casa. Pero hay una que es imbatible y se impone año tras año: la corona de Adviento. ¿Cómo imaginar unas Navidades sin ver este clásico acompañante?

Y es que, por más modernidad y por mucha tecnología que ansiemos durante el año, las Navidades son una celebración en las que todos buscan volver a las tradiciones, a los valores y al calor del hogar. La corona de Adviento es un elemento fundamental, que irradia justamente eso.

La base: La base de la corona suele ser de paja o de corcho blanco. Como alternativa pueden tomarse ramas blandas y atarlas con alambre. Quien prefiera tener decoraciones simples y sobrias, puede colocar directamente sobre esa base las velas.

Cobertura: La base clásica suele ser decorada con ramas de abeto, que pueden ser plateadas o azules. Ambas son ideales porque no pierden pinocha. Puede aferrárselas a la base con pequeños trozos de alambre doblados, que no deben quedar a la vista. Esto requiere de cierta habilidad, pero lograr esa forma cerrada y redonda no suele ser un problema si se ejercita un poco.

Para lograrlo también se pueden colocar las ramas bien juntas, sin espacios intermedios. Lo importante de este paso es que las ramas estén bien secas, porque si están húmedas se cierran para protegerse de la lluvia.

También pueden sumarse otros elementos para darle a la corona un aspecto más inusual. Una propuesta es tomar retazos de fieltro, trocitos de madera o bolitas de vidrio. Si hay niños en la casa, se puede hacer una corona con dulces adosados a la base.

Velas: La corona lleva cuatro velas, una para cada domingo de Adviento. Sin embargo, la cifra se puede duplicar. Además, tampoco es necesario que sean colocadas a una distancia simétrica unas de otras. Las coronas con velas asimétricas están muy de moda y le dan un aire moderno al modelo clásico.

También puede optarse por colocar una base alargada sobre la que las velas vayan posicionadas en hilera. Esta opción es muy útil para las mesas más pequeñas, sobre todo cuando los que más lugar ocupan son los platos y las fuentes, o para las repisas de una ventana.

Decoración final: Si decoró la corona con bolas de cristal o con dulces, ya está lista. A las que solo tengan ramitas o decorados de tela se le pueden añadir manzanitas decorativas o estrellas blancas en croché. Las almendras doradas, los frutos secos o las galletas de canela con forma de estrellas también quedan preciosas y dan un perfecto toque navideño final.

Redacción

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