Hermana de Pablo Escobar pide perdón a las víctimas

MEDELLÍN, 30 noviembre 2013 (AFP) – Tras 20 años de la muerte del mayor narcotraficante de Colombia, Pablo Escobar, aún sigue en el tapete algunos temas que revelan el pasado del famoso capo. Luz María Escobar, es una de las hermanas del líder del Cartel de Medellín, quién llegó a ser el hombre más buscado del mundo.

Luz María realizará un homenaje público para las víctimas el próximo 2 de diciembre, cuando se cumplan 20 años desde que su hermano muriera huyendo de la policía en un tejado de Medellín. A la tumba de Pablo Escobar peregrinan turistas, curiosos y devotos. No le faltan flores y un jardinero externo al cementerio de Montesacro, en el sur de Medellín, se encarga de su mantenimiento diario.

Acompañado de su madre, Hermilda Gaviria, y de Álvaro de Jesús Agudelo, alias Limón, el escolta que murió con él, Escobar yace en una tumba sencilla, desde donde se ve Medellín. La lápida, que ha sido remodelada en varias ocasiones, ahora tiene un estilo zen, compuesto por un rectángulo lleno de pequeñas piedras blancas de cuarzo y dos bonsai de pino que crecen desordenadamente.

A Pablo Escobar se le atribuye la muerte del ministro de Justicia Rodrigo Lara, del director del diario El Espectador Guillermo Cano, y del aspirante presidencial Luis Carlos Galán. Además, sumaría cientos de muertos más por bombas colocadas en un avión comercial y en la sede del servicio secreto DAS en Bogotá. Según la fundación Colombia con Memoria, las víctimas de Escobar podrían ascender a 50.000.

Escobar tuvo seis hermanos. Su viuda, Victoria Eugenia Henao, y sus hijos Juan Pablo y Manuela, se refugiaron en Argentina luego de su muerte.

El testimonio de Luz Maria Escobar

“A veces siento que yo hubiera podido hacer algo”, dijo a la AFP.

“No me había dado públicamente porque, de verdad, había barreras de miedo, de sus enemigos, de que me callaran, de la burla”, afirmó.

“Tengo tantos sentimientos encontrados, ojalá abran sus corazones para el perdón”, dijo.

“A veces siento que yo hubiera podido hacer algo, en ese momento de su guerra y de su lucha, por las víctimas, y para que él no dañara su vida como la dañó”, afirmó.

Luz María explicó que mucha gente se lleva las piedras de recuerdo. Hay quienes le llevan flores, imágenes religiosas y mensajes en botellas. Otros consumen drogas y rocían la tumba con aguardiente.

“Mi vida después de la muerte de Pablo ha sido una lucha por la individualidad, cuando me dicen que eres la hermana de Pablo enseguida ven el signo peso (dinero) aquí en la frente, o te creen una mafiosa o una sicaria”, contó.

Luz María se siente una mujer corriente, aunque dice que ha sufrido discriminación laboral y sus hijos han sido rechazados.

“Yo soy una mujer normal. Tuvimos universidades que de pronto no querían a los sobrinos de Pablo Escobar”.

La mujer asegura que no supo nada de las actividades de su hermano hasta 1980, cuando él citó a toda la familia para entregarles un testamento.

“Yo nunca sospeché hasta un día que nos da un testamento, 13 años antes de morir. Él nos dijo :’les voy a decir una cosa: soy un mafioso y los mafiosos morimos jóvenes y morimos a bala‘”, aseguró.

“Nosotros ni siquiera sabíamos qué era la mafia, tuvimos que buscarlo en un diccionario”, recordó.

“A mí, la vida de Pablo al principio me parecía rara. Ahora nada me sorprende”, dijo.

Redacción

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