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No confundamos la intuición con los presentimientos

No confundamos la intuición con los presentimientos

(dpa) – Te preguntarás ¿cuál es la diferencia entre la intuición y el presentimiento?… Bien, aquí la respuesta:

No hay que confundir la intuición con los presentimientos o las sensaciones momentáneas. Esas suelen remitirse más bien a reacciones o sentimientos súbitos, mientras que la intuición se nutre de la memoria a largo plazo, de lo que uno ha vivido a lo largo de los años.

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Esas informaciones pueden ser de lo más útiles a la hora de tomar decisiones, ya que la intuición es el resultado de muchas experiencias previas.

Sobre todo en situaciones complejas, en las que hay muchísimos argumentos a favor y en contra e incluso contradicciones, la intuición puede ser de gran ayuda. Una posibilidad es reducir las alternativas y los argumentos al mínimo desde lo racional, debatir esos puntos, pensarlos y luego dejar pasar algunos días.

“La única desventaja de la intuición es que hay que darle tiempo”, explica el profesor Gerhard Roth, de la Universidad de Bremen. A veces la respuesta se produce sola, estando en la ducha. Para permitirle llegar “es necesario tener una actitud relajada”, dice Roth, y no presionarse, ya que la intuición no es algo que se pueda forzar.

Por eso se recomienda salir a dar una vuelta cuando no se puede seguir pensando un problema. “Al rato la perspectiva es otra”, explica Roth.

Por ejemplo, si tiene que decidir si mudarse de ciudad por cuestiones laborales, puede barajar y sopesar las distintas ventajas y desventajas y luego darse algo de tiempo. De pronto la respuesta estará clara. Roth recomienda no subestimar la intuición.

Ahora bien, la pregunta clave no deja de ser: ¿Qué se hace cuando la razón dice una cosa y la intuición otra? “Si la intuición me alerta sobre algo, más vale detenerse a pensar de dónde vienen esas señales”, recomienda el especialista.

Al analizarlo será importante observar si era algo que estaba trabado, que estaba relacionado con algún miedo, o si había buenas razones para oír la advertencia y no tomar determinado camino.

Redacción

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