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Los mellizos: ¿Deben ir juntos a la escuela?

Los mellizos: ¿Deben ir juntos a la escuela?

(dpa) – Los padres de mellizos no sólo deben considerar que tendrán que comprar el doble de útiles escolares, no, lo primero que deben preguntarse es: ¿Los anotamos en la escuela juntos o separados?

La decisión no es nada fácil. Carolina, madre de los dos mellizos de ocho años Ben y Eli, tomó la decisión hace tres años. Hoy día, sus hijos cursan tercer grado juntos. “No nos arrepentimos, porque la verdad es que los dos se necesitan un montón”, dice Carolina, quien además es docente. “No es fácil dar una respuesta general”, asegura. Cada pareja de mellizos y cada familia trae consigo su propia historia y hay que tenerla en cuenta. Carolina recomienda que los padres pidan ayuda a maestros y pediatras a la hora de tomar la decisión.

Para los psicopedagogos también es difícil brindar una respuesta universal. Sin embargo, apuntan que lo más importante es no dejarse llevar por la situación de excepcionalidad que representan los mellizos. Que los padres le den demasiada importancia es el primer problema.

¿Qué necesitan los mellizos?

Al igual que se hace con los hermanos que no lo son, hay que abordar a cada uno de los mellizos individualmente y sin prejuicios. La pregunta es: ¿Qué necesitan?

Para la mayoría de los psicopedagogos, en el caso de los mellizos siempre es importante tener en cuenta la individualidad de cada uno. Por eso no se recomienda en absoluto vestirlos con la misma ropa, por ejemplo.

Para otros especialistas, es claramente mejor escolarizar a los mellizos por separado, ya que esto sienta las bases para que cada uno desarrolle su propia identidad. También ayuda prestar atención a cómo reacciona el entorno. Por ejemplo: ¿sus maestros tienen en cuenta a cada uno o caen en la típica trampa de considerarlos una misma entidad? Si el maestro confiesa en las citas previas que se siente inseguro en el trato con mellizos, conviene anotarlos en clases separadas.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta factores más pragmáticos. Dos clases implican dos reuniones de padres, dos campamentos con la escuela, dos tareas distintas cada semana… Si a los padres los estresa esta idea, quizá lo mejor sea que sus hijos vayan a la misma clase, aunque no debe ser el único factor a tener en cuenta, sino uno más.

También hay que considerar la opinión de los niños. En general, suelen tener motivos de peso para preferir una u otra cosa. Si los hermanos la pasaron mal en el jardín de infantes por ser mellizos, podría ser una buena idea anotarlos en clases separadas.

Redacción

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