Power nap: por qué tenemos que dormir una siesta en el trabajo

Hablando en serio, dormir una breve siesta en la oficina sería una idea genial, pero ¿cómo hacer para que funcione? ¡A veces el tiempo ni siquiera alcanza para almorzar! Sin embargo, algunos especialistas aseguran que lo que en muchas partes se conoce como “power nap” podría convertirse en un elemento laboral esencial.

– ¿Qué utilidad tiene la siesta?

Los estudios demuestran que una breve siesta puede aumentar en un 40 por ciento la productividad. Quien tenga un mal día, puede recuperar la concentración haciendo una breve pausa de sueño, y a la hora de tomarse un respiro no hay otra actividad que pueda ser más rendidora.

– ¿Entonces no hay tiempo para almorzar?

Si la pausa es muy breve, los trabajadores pueden comer algo liviano, luego incluso beber un café, ya que la cafeína tiene efecto sólo 20 minutos después, y tras el café descansar.

– ¿Dónde hacerlo si en la oficina no hay espacio?

En el verano es posible recuperarse en el banco de una plaza. Otra posibilidad que se ve mucho en bibliotecas es apoyar la cabeza en el escritorio o en el respaldo de la silla. No es necesario dormir profundamente. Basta con cerrar los ojos y relajarse.

– ¿Y luego?

A continuación es bueno intentar relajarse entre 20 y 30 minutos. Es crucial no pasarse de la media hora, ya que quienes hacen una “power nap” más larga suelen quedar somnolientos y con pocas ganas de entrar en actividad. Después de la siestita, se recomienda dar algunos pasos. Eso pone en marcha la circulación.

Redacción

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